viernes, 29 de febrero de 2008

El Filtrador


Por Eduardo Cantaro
Una frase célebre de César Luis Menotti rezaba que “si uno nace en Parque Patricios, será futbolista o boxeador”. Y fue precisamente ese el barrio que vio a nacer a Guillermo Stábile, cuando el año 1906 también empezaba a abrir los ojos. El 17 de enero, un niño que sería clave en la selección nacional, comenzaba a nutrirse del aire místico del barrio.
Sportivo Metán fue su primer equipo, cuando apenas tenía 10 años. En 1920 pasó a la cuarta de Huracán, donde debutaría en la primera división en el año 1923. Tenía 17 años y ya estaba en boca de todos. Y fue ante Boca que jugó su primer encuentro, en la final del campeonato, aunque no alcanzó a darle el título a Huracán.
Era un delantero rápido, con la capacidad de dominar el balón y eludir rivales con facilidad; de ahí su apodo, “El Filtrador”.
En 1925 se consagró campeón con Huracán, el club de su vida, en un torneo irregular en el que Boca tuvo la mención de Campeón honorífico. Huracán logró así su tercer título en primera división.
Ese año, Guillermo Stábile tenía 20 y recibía su primera convocatoria a la selección argentina, que disputaba el Sudamericano de 1926 en Chile. El Filtrador viajó como suplente de Gabino Sosa y no pudo ingresar.
En 1928 Huracán obtuvo su cuarto título y Stábile fue nuevamente el máximo artillero del equipo, convirtiendo 28 de los 73 goles del Globito. En la tabla general de goleadores terminó cuarto, detrás de Roberto Cherro, Manuel Seoane y Domingo Tarasconi.
Llegaba la primera Copa Mundial de la FIFA y sobraban los delanteros en la albiceleste, pero el goleador de Parque Patricios era convocado como suplente de “Nolo” Ferreira, el centrodelantero por excelencia. En teoría, por las amenazas de los orientales hacia los argentinos, Roberto Cherro sufrió una crisis nerviosa tras el partido ante Francia y para el segundo encuentro, Ferreira se ubicó en la izquierda del ataque (el que ocupaba Cherro) para que su lugar de centrodelantero fuera ocupado por el Filtrador.
Era la hora del debut en la selección, en un Mundial y ante México. Y tan sólo 8 minutos tardó Stábile en convertir el primer gol. Esa tarde, la del 19 de julio de 1930, convirtió 3. Luego le hizo 2 a Chile y 2 a Estados Unidos.
En la final, y con un clima enrarecido por las amenazas de muerte, el Filtrador puso en ventaja a Argentina a 5 minutos del final de la primera parte. En tan sólo 4 partidos convirtió 8 tantos. Su gol no fue suficiente para superar a los uruguayos en el Centenario, pero el promedio de Stábile fue más alto de un jugador que haya vestido la albiceleste.
Su último partido en Huracán lo disputó el 25 de octubre de 1930, ya que el goleador se llevó su don al Genoa de Italia, club en el que debutó convirtiéndole 3 goles al puntero del campeonato, Bologna. Luego fue al Nápoli y tuvo un breve paso por el Estrella Roja de Francia, para volver a la Argentina tras el inminente estallido de la Segunda Guerra Mundial.
En 1939 inició su carrera como director técnico en la selección, debutando con un triunfo por 1 a 0 ante Paraguay. En 1940 tomó el mando en la dirección técnica de Huracán, compartiéndolo con el de la selección y también dirigió a Racing Club obteniendo los títulos de 1949, 1950 y 1951.
Con Argentina ganó seis sudamericanos (1941, 45, 46, 47, 55 y el más recordado, el de 1957), y tuvo el promedio de efectividad más alto, con un 75% de puntos obtenidos.
Pero llegó la Copa Mundial de 1958 y tras la “catástrofe” futbolística, toda la culpa del fracaso cayó sobre sus espaldas. Las ofensas, las calumnias y las injurias llenaron de pena el alma y destrozaron el corazón del gran “Filtrador”, de quien nadie parecía recordar sus glorias futbolísticas.
Los dirigentes seguían confiando en él y en 1960 se encargó de dirigir a la selección en los Juegos Panamericanos consiguiendo el título, pero sendas derrotas con Brasil por la Copa Roca, lo alejaron definitivamente del mando del combinado nacional, tras 21 años y más de 120 partidos, en los que tuvo que elegir y seleccionar, entre otros, a las grandes figuras de los 40’s del fútbol argentino.
El 27 de diciembre de 1966, los 60 años de edad, Guillermo Stábile falleció en el olvido, aunque un diario italiano se encargó de poner el título “Ora il Filtrador e davvero leggenda” en su sección deportiva.

lunes, 18 de febrero de 2008

Un Mundial para Indonesia

Por Eduardo Cantaro
Varios pequeños Estados soberanos del sudeste asiático, en el límite de los océanos Indico y Pacifico, vieron en el siglo XVI como llegaban barcos con holandeses que comenzaban a crear la “Compañía de las Indias Orientales”, empresa que controlaba el 75% del mercado mundial de las especias en el siglo XIX.
Los holandeses (fundadores del primer club, Rood Wit, en 1893) formaban ligas de fútbol a lo largo de los pequeños estados (y los grandes, como las islas de Java y Sumatra), pero en 1930, un ingeniero civil recibido en Alemania, que había nacido en la isla de Java y estaba de regreso con su diploma, logró reunir a las ligas de su isla para crear la PSSI, Persatuan Sepak bola Seluruh Indonesia, Asociación de Fútbol de Indonesia.
Soeratin Sosrosoegondo, el fanático del fútbol que logró un poco de unidad futbolística, además de ser el primer nativo de Indonesia, trabajaba en una fábrica holandesa. Era un revolucionario “romántico” que creía que el fútbol podría ser otra arma para echar a los holandeses de su nación.
En mayo de 1934 la selección del país, con el nombre de Indias Orientales Holandesas (cambiaría de nombre por Indonesia en 1950), participó de los Juegos del Lejano Oriente y debutó con 2 derrotas: 0-2 ante un combinado chino y 2-3 ante Filipinas. Pero luego el 13 de mayo del 34, jugó contra Japón, a quien derrotó por 7 a 1.
El seleccionado no jugó por 4 años y el fixture de las eliminatorias de Francia 1938 enfrentaba a las Indias Orientales Holandesas nuevamente ante Japón. Los japoneses no tenían demasiadas ganas de ser humillados nuevamente y renunciaron. La clasificación directa a Francia 1938 metía al primer equipo asiático de la historia en participar en una Copa Mundial.
El rival sería Hungría, ya un equipo poderoso de Europa y los inexpertos asiáticos, dirigido por un técnico holandés, sabían que viajaban para ganar experiencia. Por eso jugaron varios partidos amistosos con equipos holandeses, antes y después de la Copa Mundial de la FIFA.

El 5 de junio de 1938 fue el día que los 11 jugadores provenientes de la parte tropical de Asia llegaron a su gloria futbolística, cuando el salieron al campo de juego del Stade Auguste Delaune, para enfrentar a los húngaros. Y a pesar de que se fueron goleados ya habían disfrutado su viaje en el barco Baloeran, su arribo a Le Havre y los partidos previos. La renuncia previa de Japón y luego la de Estados Unidos (se le ofreció a los norteamericanos un partido de clasificación en Francia) los depositaba en la fiesta del fútbol mundial sin escollos.
Esa tarde de mayo los equipos salieron con:
HUNGRIA: Jozsef Hada, Lajos Koranyi, Sandor Biro, Gyula Lazar, Jozsef Turay, Istvan Balogh, Ferenc Sas, Gyula Zsengeller, Gyorgi Sarosi, Geza Toldi y Vilmos Kohut.
INDIAS ORIENTALES HOLANDESAS: Bing Mo Heng, Jack Sanniels, Frans Hu Kon, Achmad Nawir, Frans Meeng, Sutan Anwar, Henk Sommers, Suwarte Soedarmandji, The Hong Djien, Tjaak Pattiwael y Hans Taihuttu.
A los 13 minutos de la primera parte, Hungría ya ganaba. El muñeco mascota de la suerte que utilizaba el arquero Mo Heng, ya no surtía efecto.
Algunos dicen que el técnico, el holandés Johannes Mastenbroek, hizo dos cambios en el entretiempo aprovechando la similitud física de sus dirigidos. Pero igual fue 6 a 0 para los europeos, un resultado lapidario que, así y todo, no impidió que los indonesios tuvieran su participación en un Mundial.


FOTO DEL EQUIPO: Nederland Indische Voetbal Unie (NIVU) team which played at 1938 World Cup final round. From left to right (front): Telwe, Hukom, Pattiwael, Soedarmadji, Tan See Han and Hong Djin. Back row: Anwar, Dorst, Bing Mo Heng, Van der Burg, Faulhaber.* http://members.fortunecity.com/jftamaela/pssi.html

domingo, 17 de febrero de 2008

El otro Watson Hutton

Por Eduardo Cantaro

Arnoldo Watson Hutton era el hijo del fundador de lo que hoy es la AFA. En 1893, Alexander Watson Hutton fundaba la "Argentine Association Football League". Su hijo tenía 7 años y su mujer, Margarita Budge, fallecía presa de una violenta enfermedad.
Arnold Pencliff Watson Hutton nació el 20 de agosto de 1886, en Capital Federal. Era el hijo mayor del nombrado profesor del English High School y pasó su vida de estudiante en constantes viajes a Escocia e Inglaterra. Tenía dos hermanas menores (Edith y Mabel) y de chiquito nomás, se quedó sin mamá. Los viajes tal vez atenuaban su dolor.
A principios del siglo XX, en el año 1902, Arnoldo se sumó al equipo de los Brown, Alumni, el sucesor del English High School. Sus participaciones eran interrumpidas por sus constantes viajes a Europa. Pero en 1902, y sin haber cumplido los 16 años, el colorado Mack, pionero del fútbol argentino e integrante de los primeros combinados porteños que jugaron contra Montevideo, le dijo: "ponete estos botines, yo lo convenceré a tu padre para que te deje jugar".
Arnoldo era un jugador pensante y tenía una visión diferente del juego. Tanto que pronto se convirtió en el cerebro del ataque albirojo y luego de la selección.
En el año 1906 por fin vistió la camiseta de la selección, no por ser el hijo del importante dirigente, sino por su ductilidad en el juego. Podía jugar en cualquier posición de ataque y dirigir a sus compañeros.
Fue el 21 de octubre de 1906 que se puso la albiceleste, ante el clásico rival, Uruguay. Tenía 20 años recién cumplidos. Todo un hombre hecho y derecho para la época. Ese día Argentina formó con: Ricardo Coulthurst, Juan Domingo Brown, Jorge Gibson Brown, Carlos Dickinson, Carlos Buchanan, Patricio Barrow Browne, Gottlob Eduardo Weiss, Héctor Henman, Arnoldo Watson Hutton, Eliseo Brown, Wilfredo Stocks.
A los 26 minutos del primer tiempo Arnoldo convirtió el primer gol del partido, su primer gol en la selección. Argentina ganó por 2 a 1 y se quedó con la Copa Newton. Más de 5000 espectadores vieron su debut triunfal con la selección en el campo de la Sociedad Sportiva de Buenos Aires.
En 1911 Alumni desparece y Arnoldo quiere seguir jugando. Lo hace por dos años en Belgrano, pero la llama futbolística se iba apagando. Jugó su último partido en la selección el 9 de julio de 1913. Arnold (Arnoldo) estaba dejando el fútbol y a la vez dejaba una enseñanza para los delanteros de las nuevas generaciones.

viernes, 15 de febrero de 2008

Los Carasucias

Nota publicada en Algo de fútbol de allá
Por Eduardo Cantaro
Guillermo Stábile peinaba canas y se mantenían imborrables en su mente los recuerdos de aquella primera Copa Mundial disputada en Uruguay. Había sido el primer goleador de un Mundial y tenía mucha experiencia en la selección argentina. Más que por los ocho goles en cuatro partidos jugados, por los 18 años que llevaba dirigiendo al combinado argentino.
Las grandes figuras de la década del 40 (la llamada década dorada del fútbol argentino) fueron dirigidas por él en la “albiceleste”.
Se terminaba el cálido verano de 1957 y la mente de Stábile estaba puesta en el Sudamericano que debía afrontar en Lima. Don Guillermo tenía una base del seleccionado mezcla de los Panamericanos del 56 y el Sudamericano del mismo año. Pero el problema lo tenía con los históricos, las grandes estrellas que ya estaban perdiendo su brillo y estaban fuera de estado. Stábile pergeñaba un equipo nuevo, vistoso y diferente. Así se quedaron afuera Angel Labruna, Ernesto Grillo y Francisco Lombardo entre otros.

El público en general se mostraba indeferente con el seleccionado, que partió en marzo rumbo a la tierra del imperio incaico para disputar el torneo más viejo del mundo de selecciones.
Osvaldo Cruz era el jugador más experimentado de la delantera y estaba acompañado por 4 “pibes”: Oreste Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo y Enrique Sívori. El más veterano era Maschio, que acababa de cumplir 24 años. El resto apenas llegaba a la mayoría absoluta de edad.
Del torneo participaron 7 selecciones (Bolivia y Paraguay no participaron y Venezuela debutaría 10 años más tarde). Se enfrentaron, como era usual en aquel entonces, con el sistema de todos contra todos.
El 13 de marzo llegó el momento del debut. El rival era Colombia, que pocos años antes había recibido una camada de jugadores argentinos en su liga. Los mejores.
Los colombianos estaban el proceso de “aprendizaje” e intentaban practicar buen fútbol. Pero el seleccionado dirigido por Stábile fue demasiado para ellos y el resultado del encuentro, lapidario: 8 a 2. La defensa argentina contaba con dos backs experimentados, Pedro Dellacha y Federico Vairo, mientras que el arco era defendido por Rogelio Domínguez. Parecía una barrera increbantable para los rivales.
Dos goles de Angelillo y uno de Sívori en el primer tiempo fueron suficientes para derrotar a Ecuador. El partido se disputó el 17 de marzo y sirvió para mostrar la confianza que había en el equipo y el grado de concentración con el que jugaban. Los “Carasucias” se divertían y divertían al público.
Los encuentros se disputaron en su totalida en el Estadio Nacional de Lima, siempre desbordantes de público.
Tres días más tarde del segundo partido llegaba el primer rival “duro” en el torneo. El clásico del Río de la Plata se trasladaba a Lima. Se habían enfrentado por última vez en un amistoso en noviembre del 56, empatando en 2 tantos. Ahora llegaba el momento de jugar por los puntos. Y fue ahí cuando Argentina se ganó la admiración al convertirle 4 goles a los siempre duros uruguayos, que estaban renovando su equipo y perdían la chance de ser nuevamente campeones, ya que habían ganado la Copa del 56.
Humberto Maschio convirtió 2 de los 4 goles y ya sumaba 6 en el torneo.
Ocho días tuvo que esperar Argentina para enfrentar a su siguiente rival, Chile. ¿Podría repetir las actuaciones tras la larga espera? La respuesta no tardó en llegar y Misael Escutti, el arquero trasandino fue a buscar el balón 6 veces adentro del arco. La eficacia albiceleste era temible. Llevaba 4 partidos jugados, 4 ganados, había convertido 21 goles y tenía 4 en contra.
El siguiente rival era Brasil. Cuando Argentina derrotó a Uruguay, los “canarinhos habían jugado 3 partidos y habían ganado los 3. Le hicieron 4 a Chile, 7 a Ecuador y 9 a Colombia. Jugadores temibles y experimentados conformaban el seleccionado brasileño: Didí, Evaristo, Zizinho, Pepe. Eran algunos de los nombres del ataque al que se sumaba un tal Garrincha, que solía reemplazar a alguno. Abajo Nilton y Djalma Santos. Pero en su cuarto encuentro cayeron ante los uruguayos, aquellos que con otros nombres habían teñido de tristeza aquella tarde de julio de 1950 en el Maracaná.
El otoñal abril se abría paso en la húmeda Lima y el partido esperado por todos que seguían el torneo daba comienzo. Brasil tenía que ganarle a la selección albiceleste para tener una chance de quedarse con el torneo porque luego de la derrota ante Uruguay habían superado a los locales por la mínima diferencia. Era el último partido de Brasil y los argentinos todavía debían enfrentarse con Perú.
El partido fue muy parejo desde el comienzo, con ataques por parte de los dos, y muestras de respeto mutuo. Pero Argentina abrió el marcador a través de Angelillo en la mitad de la primera etapa. Y siguió parejo hasta el final, hasta que Maschio y el veterano Cruz convirtieron sus goles en los últimos 3 minutos.
El mejor seleccionado alzaba la Copa América en el torneo de Lima y ya campeón, más relajado y menos concentrado, cayó derrotado ante Perú.
Cuando el equipo volvió a Buenos fue desmembrado. Stábile sufría sabiendo que sus “pichones” volaban a Europa a cambio de millones y en su mente ya no estaba el Sudamericano, sino la preocupación del Mundial del 58. Sabía que los irreverentes “Carasucias” no volverían a verstir su querida albicleste.

jueves, 14 de febrero de 2008

El extraño caso Egipto


No es imposible pero sí es, al menos, extraño. Otra vez los “Faraones” alzaron la Copa Africana de Naciones. Otra vez están al tope del fútbol continental. Y mientras doblegan a sus rivales en el torneo de selecciones de Africa que se disputa cada dos años, Egipto no se clasifica para participar en las fases finales de la Copa Mundial de la FIFA.
La CAN disputada en Ghana, parecía que se quedaba para Costa de Marfil ó Camerún. Al fin y al cabo, ambos seleccionados cuentan con jugadores portadores de apellidos importantes en el fútbol mundial. Los leones contaron con Samuel Eto’o (Barcelona), Modeste Mbami (Olympique Marseille), Alexandre Song (Arsenal) y Geremi Njitap (Newcasttle). Los Elefantes no se quedaban atrás con los nombres: Didier Drogba y Salomon Kalou (Chelsea), Kolo Touré y Emanuel Eboué (Arsenal) y Yaya Touré (Barcelona).
Sin embargo, ambos cayeron categóricamente ante un seleccionado y cuya máxima figura, Ahmed Hassan, juega en el Anderletch de Bélgica. También se puede contar a Mohamed Zidan (Hamburgo) como la otra figura destacable del seleccionado del norte de Africa. Estos dos jugadores, junto con Mohamed Shawky, son los únicos egipcios que juegan en Europa (al menos los que integraron el plantel de la CAN) y no lo hacen en grandes equipos. Así y todo, se quedaron con la Copa. La segunda consecutiva. La sexta en su historia. Un contundente 4 a 1 a Costa de Marfil en semifinales y 1 a 0 a Camerún en la final (también la había ganado 4 a 2 en la primera ronda).
Egipto ganó la primera edición de la Copa Africana de Naciones al derrotar por 4 a 0 a Etiopía en la final, el 16 de febrero de 1957 y el máximo artillero de la competencia fue Mohammed Diab El-Attar “Ad Diba”, quien convirtiera 5 goles, cuatro de ellos en la final.
Dos años más tarde los egipcios repitieron el título, ya bajo el nombre de “República Arabe Unida”, debido a la fusión del Estado egipcio con el Estados sirio. Eran épocas de duras guerras contra Israel y ambos países sumaban fuerzas, pero la fusión duró poco; hasta el año 1961. Igualmente Egipto mantuvo el nombre de la R.A.U. hasta 1970.
La Copa de 1959 fue un triangular jugado en un solo grupo y los faraones ganaron los dos encuentros (nuevamente 4-0 a Etiopía y 2-1 a Sudán).
En ese entonces los egipcios renunciaban a jugar las eliminatorias mundialistas porque Israel era parte de las mismas y no querían saber nada con compartir algún evento con deportistas de ese país.
Los representantes del país de las pirámides fueron los primeros africanos en disputar una Copa Mundial de la FIFA, ganando las eliminatorias ante Palestina (7-1 y 4-1). En ese entonces Palestina era lo que hoy es Israel y tenía jugadores judíos en sus filas. El país estaba bajo el protectorado británico. También hubieran podido participar de la primera Copa Mundial de 1930, pero llegaban a Montevideo un par de días después del comienzo de la competencia. Entusiastas, los egipcios le propusieron a la FIFA jugar a partir de la segunda fecha, pero les dijeron que se quedaran.
Después de ganar la Copa del ’59 desaparecieron de la escena ganadora y volvieron a participar de una eliminatoria tras 40 años de ausencia. Para Alemania 1974 se enfrentaban en la primera llave preliminar a Túnez, consiguiendo el triunfo por 2 a 1 en El Cairo. En la revancha los tunecinos se impusieron por 2 a 0.
Para Argentina 1978 llegaron hasta la ronda final de Africa, donde también estaban Túnez y Nigeria. A esa altura Ghana era un claro dominador de la CAN, pero no llegaba a clasificarse en la eliminatoria mundialista.
Túnez volvió a eliminar a Egipto en partido final del grupo. Los egipcios se clasificaban a Argentina ’78 con un empate, pero las Aguilas del Cártago se impusieron por 4 a 1.
En las siguientes eliminatorias (España ’82 y México ’86) Marruecos fue el verdugo de Egipto, pero en la Copa Africana de 1986, en la que fueron locales, llegó la venganza faraónica cuando eliminaron a los marroquíes en la semifinal. La final la ganó Egipto por penales a Camerún.
Eliminados en la primera fase de la CAN 1988 se dispusieron a cumplir su principal objetivo: clasificarse a Italia 1990. El 17 de noviembre de 1989, y en un partido por demás aburrido, se cumplió el objetivo al derrotar por 1 a 0 a Argelia en la final del grupo 1 africano, tras empatar sin tantos en la ida.
En el año 1998 Egipto obtuvo su cuarta Copa de Africa al derrotar por 2 a 0 a Sudáfrica en la final, pero los sudafricanos sí tenían el pasaje a Francia y los egipcios lo habían perdido nuevamente en manos de Túnez. Para 2002 fue Senegal el que se quedó con la plaza del grupo donde participaba Egipto y en 2006 ingresó Costa de Marfil, seleccionado que fue derrotado en la final de la CAN 2006 por los egipcios.
Parece haber un extraño ritual que hace que Egipto no se llegue a los mundiales, pero derrote en las finales de la Copa Continental a quienes los eliminan de la clasificatoria mundialista.
Si los egipcios se quedan afuera de Sudáfrica 2010, al menos sabrán que son grandes candidatos a ganar la Copa Africana de Angola, en febrero de 2010.

jueves, 24 de enero de 2008

Oceanía Olímpica

Por Eduardo Cantaro

Por primera vez en la historia del fútbol olímpico, un seleccionado oceánico (fuera de Australia) jugará en el torneo internacional más viejo del mundo.
El pase de Australia a la AFC (Confederación Asiática de Fútbol) dejó la vacante para que un nuevo seleccionado proveniente de la OFC participe en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
El torneo preolímpico se disputará entre el 1 y 9 de marzo en las ciudades de Ba y Lautoka, en Fiji. Seis seleccionados son los que participarán en dicho torneo por la plaza oceánico para el Torneo de Fútbol Olímpico: Fiji, Islas Cook, Islas Salomón, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea y Vanuatu.
Oceanía tiene sus torneos preolímpicos desde Seúl 1988, teniendo participaciones esporádicas en las eliminatorias asiáticas en las competencias anteriores.
En ese torneo que le otorgaba a los oceánicos una plaza directa participaron Israel y Taiwán, junto a Australia, Nueva Zelanda y Samoa Occidental. Fiji y Papúa Nueva Guinea renunciaron unos días antes de comenzar la competencia.
El torneo fue ganado por Australia, que consiguió así participar de su segunda experiencia olímpica. Los australianos habían participado en 1956 como organizadores de los Juegos.
Para 1992 se inscribieron 4 seleccionado de Oceanía que jugaban por un lugar en un repechaje ante el cuarto de Europa. Nuevamente Australia se impuso y se quedó con el lugar olímpico tras empatar ambos partidos ante Holanda, pero fue favorecida con la regla del gol de visitante (2-2 en Utrecht; 1-1 en Sidney).
Cinco equipos fueron los que pelearon por la media plaza (en esta ocasión para dirimirla con el segundo de CONCACAF) para Atlanta 1996. Y otra vez Australia ganó el preolímpico de Oceanía, aunque igualó en puntos con Nueva Zelanda.
Aunque los australianos tenían 3 unidades más que su clásico rival, se le dio por perdido un encuentro que en la cancha había ganado por 4 a 0 ante Vanuatu, pero los australianos incluyeron en la plantilla a un jugador suspendido por sumar dos tarjetas amarillas.
Un empate en Edmonton y un estruendoso 5 a 0 ante Canadá, depositaron a los Olyroos en el Torneo de Atlanta.
Ya clasificados por organizar los Juegos de 2000, Australia le daba la chance a un nuevo seleccionado oceánico para clasificarse. La media plaza para Sidney 2000 se disputaba con el cuarto clasificado de Africa y Nueva Zelanda ganó el derecho al repechaje. Pero muy lejos del nivel de los africanos, la posibilidad de que dos selecciones de Oceanía participasen del torneo quedó diluída.
Atenas 2004 le devolvió la plaza directa a los oceánicos y 10 selecciones se inscribieron para participar del preolímpico. Australia y Nueva Zelanda llegaron a la final, donde los australianos obtuvieron por sexta vez una plaza para el torneo Olímpico.
En la edición 2008 no estará Australia y la plaza directa sigue vigente. Son 3 los candidatos firmes a obtener el lugar vacante para Beijing (Fiji, Nueva Zelanda y Vanuatu) que le dará por primera vez la experiencia olímpica a un seleccionado de Oceanía, sin la sombra del gigante del continente.

AUSTRALIA EN LOS JUEGOS

Como representante de Oceanía, los australianos hicieron campañas regulares. En 6 participaciones, los olyroos (apodo del seleccionado olímpico de Australia), consiguieron 7 triunfos e igualaron 2 partidos. Las derrotas que sufrieron fueron 13, covirtiendo 18 goles y recibiendo 27.
La mejor ubicación la consiguió en los Juegos de Barcelona 1992 donde finalizó en el cuarto lugar, tras perder ante Ghana por 1 a 0 en el partido por la medalla de bronce. En ese encuentro, el arquero del seleccionado africano, Ibrahim Dossey, le detuvo un penal a Paul Okon.

lunes, 21 de enero de 2008

Breve historia de la Copa Africana de Naciones

Por Eduardo Cantaro

En junio de 1956, en el Congreso de la FIFA realizado en Lisboa, Portugal, se proponía el nacimiento de la CAF, Confederación Africana de Fútbol (Confederation of African Football), y junto al ante que rige el deporte en Africa se creó la Copa Africana de Naciones.
Cuatro selecciones participarían de la primera edición de la Copa y Sudán era la primera sede. En el sorteo de las llaves los locales debían medirse ante Egipto y en la otra llave Etiopía jugaría ante Sudáfrica. Pero los sudafricanos fueron descalificados por su política del apartheid y los etíopes fueron a la final sin disputar encuentro alguno.

En un partido reñido, los egipcios se impusieron por 2 a 1 a Sudán y en la final aplastaron a Etiopía por 4 goles contra 0. La Copa se jugó los días 10 y 16 de febrero de 1957. Tanto Israel como Sudán contaban con buenos equipos y tenían chances de clasificarse a la Copa Mundial de Suecia 1958, ya que en marzo comenzarían a jugarse las eliminatorias, pero Israel (en eterno conflicto con los países árabes) jugando en el grupo Asia/Africa provocó las renuncias de ambos seleccionados.
En el año 1958 Egipto se fusionó con Siria formando un estado llamado República Arabe Unida y bajo ese nombre organizó la segunda Copa Africana de Naciones.
Nuevamente los participantes fueron los tres seleccionados que participaron de la primera edición y se repitió el campeón, siendo segundo Sudán.
Cerrando el primer círculo, Etiopía organizó la tercera Copa Africana de Naciones en 1962, participando en esta oportunidad 4 seleccionados: el local, a República Arabe Unida (se había terminado la fusión con Siria pero Egipto mantuvo el nombre), Uganda y Túnez. A partir de la edición de 1962 se comenzaron a disputar las eliminatorias para el torneo final
En la final los etíopes vencieron a los egipcios por 4 a 2 en tiempo suplementario. Un año más tarde se celebró la cuarta edición en Ghana. El fútbol en Africa comenzaba su maratónico crecimiento y era mayor la cantidad de asociaciones que comenzaban a nacer. En un torneo con 6 participantes, Ghana se quedó con la Copa al vencer a Sudán en la final por 3 a 0.
Los ghaneses repitieron el título en la siguiente copa realizada en Túnez, en noviembre de 1965, pero no pudieron llegar al tricampeonato en 1968, siendo subcampeones de la República Democrática del Congo. Los congoleños eliminaron a los locales, Etiopía, y vencieron por la mínima diferencia a los ghaneses en la final. A esta altura eran 8 los seleccionados participantes y las eliminatorias eran cada vez más largas.
Pese a los grandes problemas políticos, guerras tribales, dictaduras y todos los males que acecharon y acechan al continente, desde la Copa de 1968, el torneo comenzó a jugarse cada dos años.
Sudán, Congo y Marruecos conseguían sus primeras copas en la década del 70, mientras que Egipto, Etiopía y Ghana repetían el título. En la década del 80 llegó el dominio de Camerún y Nigeria, que comenzaban a crecer a nivel continental y mundial, aunque Ghana y Egipto se anotaban en la lista de campeones.
En los 90 Argelia, Costa de Marfil y Sudáfrica obtenían sus primeros campeonatos. En la Copa disputada en 1996 en Sudáfrica, donde el local debutó en la lista de campeones, comenzaron a jugar 16 equipos el Torneo Final, aunque en aquella oportunidad fueron 15 los participantes por la renuncia de Nigeria, Túnez, campeón en 2004, fue el último seleccionado en ganar su primer título.
El 20 de enero pasado comenzó la vigésimo sexta edición de la Copa Africana de Naciones, disputándose en el torneo final en Ghana, el cual lo disputan las selecciones de: Costa de Marfil, Egipto, Nigeria, Sudán, Camerún, Angola, Senegal, Guinea, Malí, Namibia, Zambia, Marruecos, Túnez, Benin, Sudáfrica y por supuesto Ghana.

LISTA DE CAMPEONES

1957 Egipto
1959 Egipto*
1962 Etiopía
1963 Ghana
1965 Ghana
1968 R.D.Congo
1970 Sudán
1972 Congo
1974 Zaire**
1976 Marruecos
1978 Ghana
1980 Nigeria
1982 Ghana
1984 Camerún
1986 Egipto
1988 Camerún
1990 Argelia
1992 Costa de Marfil
1994 Nigeria
1998 Egipto
2000 Camerún
2002 Camerún
2004 Túnez
2006 Egipto

*Bajo el nombre de República Arabe Unida
** La República Democrática del Congo cambió su nombre a Zaire entre 1971 y 1997