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lunes, 5 de octubre de 2009

El gran "Tarasca"

La importancia de Tarasconi en la historia del fútbol es tal, que aún hoy, a más de 70 años de su retiro, sigue
manteniéndose como el segundo goleador histórico de Boca Juniors. Con su record olímpico de 11 goles en el torneo de Amsterdam llegó a igualar la marca lograda por el danés Sophus Nielsen en 1908 y por el británico Harold Walden en 1912.

Integró un plantel argentino que ganó la medalla de plata en 1928 jugando un fútbol brillante, exquisito, que tranquilamente pudo quedarse con el oro; pero a la vez, el plantel no era demasiado disciplinado. Un claro ejemplo fue cuando los expulsaron del Hotel Duin en Daal, cerca de Amsterdam, porque algunos jugadores se entretenían disparándole a los cisnes del lago del Hotel.

Tarasconi nació en el barrio porteño de Boedo, el 20 de diciembre de 1903, y empezó en el fútbol jugando para Atlanta en 1921. Un año más tarde comenzó su exitosa carrera en el Club Atlético Boca Juniors, donde obtuvo el título en 1923, con 20 años de edad recién cumplidos.

Con Boca Juniors ganó 5 títulos de liga, siendo parte del equipo que se consagró como último campeón amateur (1930) y primer campeón profesional (1931). También fue el máximo goleador del campeonato argentino en 1923, 1924 y 1926.

Tarasconi tuvo como compañeros a Pedro "Calomino", Roberto Cherro y Francisco "Pancho" Varallo, tanto en la selección como en Boca. Estos jugadores fueron referentes de la llamada "Era dorada del fútbol argentino" ya que grandes cracks, como José Manuel "Charro" Moreno o Alfredo Distéfano hablaban de su admiración hacia ellos.

De Boca se fue en 1932 para recalar en Newell's Old Boys de Rosario, donde actuó en unos pocos partidos, y finalizando su carrera jugó en el Club General San Martín, en la Asociación Argentina Amateur de Fútbol. En 1936 tuvo sus últimos encuentros en Argentinos Juniors, para abandonar el fútbol definitivamente como jugador.

En diciembre de 1922 debutó en la selección argentina, con un triunfo ante la selección uruguaya, jugando su último partido para el conjunto albiceleste en junio de 1929, también con una victoria ante los uruguayos.
Para Argentina jugó un total de 24 partidos, convirtiendo 18 goles. Además ganó 3 Copas América con un conjunto que se destacaba por el buen juego.

Una vez retirado del fútbol como jugador, Domingo Tarasconi se dedicó a la organización de torneos juveniles de fútbol, que se jugaban en el estadio Luna Park de Argentina. Más tarde, ya en la década de 1950, fue técnico de las categorías inferiores de Boca Juniors.

Se alejó definitivamente del fútbol en la década del 1960, cuando instaló una mueblería para terminar siendo muy recordado y admirado como jugador y goleador.
Domingo Tarasconi falleció el 3 de julio de 1991, en el frío invierno de Buenos Aires,
a los 87 años de edad.

viernes, 29 de febrero de 2008

El Filtrador


Por Eduardo Cantaro
Una frase célebre de César Luis Menotti rezaba que “si uno nace en Parque Patricios, será futbolista o boxeador”. Y fue precisamente ese el barrio que vio a nacer a Guillermo Stábile, cuando el año 1906 también empezaba a abrir los ojos. El 17 de enero, un niño que sería clave en la selección nacional, comenzaba a nutrirse del aire místico del barrio.
Sportivo Metán fue su primer equipo, cuando apenas tenía 10 años. En 1920 pasó a la cuarta de Huracán, donde debutaría en la primera división en el año 1923. Tenía 17 años y ya estaba en boca de todos. Y fue ante Boca que jugó su primer encuentro, en la final del campeonato, aunque no alcanzó a darle el título a Huracán.
Era un delantero rápido, con la capacidad de dominar el balón y eludir rivales con facilidad; de ahí su apodo, “El Filtrador”.
En 1925 se consagró campeón con Huracán, el club de su vida, en un torneo irregular en el que Boca tuvo la mención de Campeón honorífico. Huracán logró así su tercer título en primera división.
Ese año, Guillermo Stábile tenía 20 y recibía su primera convocatoria a la selección argentina, que disputaba el Sudamericano de 1926 en Chile. El Filtrador viajó como suplente de Gabino Sosa y no pudo ingresar.
En 1928 Huracán obtuvo su cuarto título y Stábile fue nuevamente el máximo artillero del equipo, convirtiendo 28 de los 73 goles del Globito. En la tabla general de goleadores terminó cuarto, detrás de Roberto Cherro, Manuel Seoane y Domingo Tarasconi.
Llegaba la primera Copa Mundial de la FIFA y sobraban los delanteros en la albiceleste, pero el goleador de Parque Patricios era convocado como suplente de “Nolo” Ferreira, el centrodelantero por excelencia. En teoría, por las amenazas de los orientales hacia los argentinos, Roberto Cherro sufrió una crisis nerviosa tras el partido ante Francia y para el segundo encuentro, Ferreira se ubicó en la izquierda del ataque (el que ocupaba Cherro) para que su lugar de centrodelantero fuera ocupado por el Filtrador.
Era la hora del debut en la selección, en un Mundial y ante México. Y tan sólo 8 minutos tardó Stábile en convertir el primer gol. Esa tarde, la del 19 de julio de 1930, convirtió 3. Luego le hizo 2 a Chile y 2 a Estados Unidos.
En la final, y con un clima enrarecido por las amenazas de muerte, el Filtrador puso en ventaja a Argentina a 5 minutos del final de la primera parte. En tan sólo 4 partidos convirtió 8 tantos. Su gol no fue suficiente para superar a los uruguayos en el Centenario, pero el promedio de Stábile fue más alto de un jugador que haya vestido la albiceleste.
Su último partido en Huracán lo disputó el 25 de octubre de 1930, ya que el goleador se llevó su don al Genoa de Italia, club en el que debutó convirtiéndole 3 goles al puntero del campeonato, Bologna. Luego fue al Nápoli y tuvo un breve paso por el Estrella Roja de Francia, para volver a la Argentina tras el inminente estallido de la Segunda Guerra Mundial.
En 1939 inició su carrera como director técnico en la selección, debutando con un triunfo por 1 a 0 ante Paraguay. En 1940 tomó el mando en la dirección técnica de Huracán, compartiéndolo con el de la selección y también dirigió a Racing Club obteniendo los títulos de 1949, 1950 y 1951.
Con Argentina ganó seis sudamericanos (1941, 45, 46, 47, 55 y el más recordado, el de 1957), y tuvo el promedio de efectividad más alto, con un 75% de puntos obtenidos.
Pero llegó la Copa Mundial de 1958 y tras la “catástrofe” futbolística, toda la culpa del fracaso cayó sobre sus espaldas. Las ofensas, las calumnias y las injurias llenaron de pena el alma y destrozaron el corazón del gran “Filtrador”, de quien nadie parecía recordar sus glorias futbolísticas.
Los dirigentes seguían confiando en él y en 1960 se encargó de dirigir a la selección en los Juegos Panamericanos consiguiendo el título, pero sendas derrotas con Brasil por la Copa Roca, lo alejaron definitivamente del mando del combinado nacional, tras 21 años y más de 120 partidos, en los que tuvo que elegir y seleccionar, entre otros, a las grandes figuras de los 40’s del fútbol argentino.
El 27 de diciembre de 1966, los 60 años de edad, Guillermo Stábile falleció en el olvido, aunque un diario italiano se encargó de poner el título “Ora il Filtrador e davvero leggenda” en su sección deportiva.

domingo, 17 de febrero de 2008

El otro Watson Hutton

Por Eduardo Cantaro

Arnoldo Watson Hutton era el hijo del fundador de lo que hoy es la AFA. En 1893, Alexander Watson Hutton fundaba la "Argentine Association Football League". Su hijo tenía 7 años y su mujer, Margarita Budge, fallecía presa de una violenta enfermedad.
Arnold Pencliff Watson Hutton nació el 20 de agosto de 1886, en Capital Federal. Era el hijo mayor del nombrado profesor del English High School y pasó su vida de estudiante en constantes viajes a Escocia e Inglaterra. Tenía dos hermanas menores (Edith y Mabel) y de chiquito nomás, se quedó sin mamá. Los viajes tal vez atenuaban su dolor.
A principios del siglo XX, en el año 1902, Arnoldo se sumó al equipo de los Brown, Alumni, el sucesor del English High School. Sus participaciones eran interrumpidas por sus constantes viajes a Europa. Pero en 1902, y sin haber cumplido los 16 años, el colorado Mack, pionero del fútbol argentino e integrante de los primeros combinados porteños que jugaron contra Montevideo, le dijo: "ponete estos botines, yo lo convenceré a tu padre para que te deje jugar".
Arnoldo era un jugador pensante y tenía una visión diferente del juego. Tanto que pronto se convirtió en el cerebro del ataque albirojo y luego de la selección.
En el año 1906 por fin vistió la camiseta de la selección, no por ser el hijo del importante dirigente, sino por su ductilidad en el juego. Podía jugar en cualquier posición de ataque y dirigir a sus compañeros.
Fue el 21 de octubre de 1906 que se puso la albiceleste, ante el clásico rival, Uruguay. Tenía 20 años recién cumplidos. Todo un hombre hecho y derecho para la época. Ese día Argentina formó con: Ricardo Coulthurst, Juan Domingo Brown, Jorge Gibson Brown, Carlos Dickinson, Carlos Buchanan, Patricio Barrow Browne, Gottlob Eduardo Weiss, Héctor Henman, Arnoldo Watson Hutton, Eliseo Brown, Wilfredo Stocks.
A los 26 minutos del primer tiempo Arnoldo convirtió el primer gol del partido, su primer gol en la selección. Argentina ganó por 2 a 1 y se quedó con la Copa Newton. Más de 5000 espectadores vieron su debut triunfal con la selección en el campo de la Sociedad Sportiva de Buenos Aires.
En 1911 Alumni desparece y Arnoldo quiere seguir jugando. Lo hace por dos años en Belgrano, pero la llama futbolística se iba apagando. Jugó su último partido en la selección el 9 de julio de 1913. Arnold (Arnoldo) estaba dejando el fútbol y a la vez dejaba una enseñanza para los delanteros de las nuevas generaciones.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Just Fontaine: el cañón marroquí de Francia

Por Eduardo Cantaro

Sin la altura de los delanteros de la actualidad y dueño de una pierna derecha que disparaba balones con una tremenda potencia, Just Fontaine sigue siendo el máximo goleador en una fase final mundialista.
Nacido el 18 de agosto de 1933 en Marrakech, una de las ciudades más importantes de Marruecos, Fontaine se mudó con su familia a Casablanca donde comenzó a jugar al fútbol en el US Marocaine en el año 1950, cuando tenía 16 años.
Por aquel entonces Marruecos era un protectorado francés y español a la vez. Los franceses fueron más rápidos que los españoles y reclutaron a “Justo” para el Niza en el año 1953.
Inmediatamente comenzó a convertir goles, cosa que llamó la atención de Albert Batteux, técnico del Stade de Reims y de la selección juvenil de Francia. Inmediatamente lo reclutó para la selección “champagne” y luego lo llevaría a su club.
En la eliminatoria para Suiza 1954 Francia tuvo como rivales de grupo a Irlanda y a Luxemburgo. Restaba una fecha y los galos estaban clasificados, entonces el Federación Francesa de Fútbol, que designaba un comité seleccionador para entrenar a los “blues”, le pidió a Batteux que armara un equipo para jugar el último partido clasificatorio. El rival era Luxemburgo.
Batteux se convirtió en el primer técnico en dirigir a Francia en un partido internacional A y también debutaron junto a él once jóvenes que tenían menos de 23 años.
Uno de ellos era Just Fontaine, que hizo su presentación en el seleccionado galo convirtiendo 3 goles, en la goleada por 8 a 0 que los juveniles franceses le propinaron a Luxemburgo.
Los equipos se alinearon de la siguiente manera:

FRANCIA 8
Jean-Pierre Kress, Antoine Pazur, Robert Lemaitre, Guillaume Bieganski, Marius Bruat, Abderrahman Mahjoub, Jacques Foix, Jean Desgranges, Célestin Oliver, Just Fontaine, Jean Vincent. DT: Albert Batteux
LUXEMBURGO 0
Paul Steffen, Léon Spartz, Nicolas May, Jacques Speck, Camille Wagner, Michel Reuter, Jules Meurisse, Henri Fickinger, Antoine Kohn, Roger Weydert, Paul Kemp. DT: Comité seleccionador
27-12-1953 Parc des Princes, París, Francia
Público: 20146
GOLES: 2’ Jean Desgranges (FRA), 6’ Jean Vincent (FRA), 10’ Jean Vincent (FRA), 21’ Just Fontaine (FRA), 57’ Jacques Foix (FRA), 75’ Just Fontaine (FRA), 80’ Just Fontaine (FRA), 88’ Jean Desgranges (FRA)
Arbitro: F. Roeykens (Bélegica)

Entre 1953 y 1956 Fontaine jugó para el Niza 69 partidos y convirtió 42 goles. Cuando finalizó la temporada 1955/56 Batteux se lo llevó al Stade de Reims (también dirigía a la selección). Just se dedicaba a convertir goles en casi todos los partidos, pero aún no era el goleador irreemplazable de la selección gala, equipo que tenía más extranjeros que franceses en su alineación.
En aquel entonces brillaban “les blues” varios jugadores polacos (o descendientes), siendo el más destacado Raymond Kopaszewski, más conocido como Kopa. En el año 56 Kopa y Fontaine fueron campeones con el Stade de Reims y esa sociedad comenzaría a brillar en la selección.
En la ronda preliminar de Suecia 1958, un juvenil que había debutado junto a Fontaine en la selección y que también era compañero suyo en el Stade de Reims, se encargaba de romper las redes rivales. Se trataba de Jean Vincent, que era 3 años mayor que Fontaine.
Con Francia clasificada al Mundial de Suecia el técnico armó una delantera de lujo en la que estaban Kopa, Vincent y Fontaine. El debut fue ante Paraguay, en un partidazo que terminó a favor de los galos por 7 a 3. Just Fontaine comenzaba a escribir su historia en los mundiales convirtiendo 3 de los 7 goles para su equipo. En la derrota 2-3 ante Yugoslavia el delantero hizo los dos tantos, para terminar la primera fase convirtiendo un tanto más ante Escocia.
Los galos se midieron ante Irlanda del Norte en los cuartos de final y no tuvieron oposición por parte de los británicos. Fue un contundente 4 a 0 con otros dos goles de “Justo”.
Llegaban las semifinales y el delantero sumaba 8 goles. Francia se convertía en candidata al título pero en su camino se cruzó el Brasil de Pelé, Vavá y Garrincha. El noveno gol de Fontaine en la Copa sirvió para el empate transitorio de los franceses, pero los sudamericanos fueron muy superiores y se impusieron por 5 a 2.
A Francia le quedaba pelear por el tercer puesto ante Alemania y fue en ese encuentro donde Just Fontaine se convirtió en el máximo goleador de una Copa Mundial, al convertir 4 de los 6 goles con los que su seleccionado se impuso al de Alemania Federal por 6 a 3.
Jugó al fútbol hasta el año 1962, deporte que tuvo que abandonar sin haber cumplido 30 años de edad, debido a una vieja lesión en su rodilla que lo marginaba constantemente de los partidos.
En el Stade de Reims convirtió 122 goles en 131 partidos, y en la selección francesa hizo 30 en 21 encuentros.
Just Fontaine quedará en la historia del fútbol mundial con un record que hoy en día parece imposible de superar.