
A raíz de algunos comentarios recibidos, se me ocurrió hacer un raconto de la importancia de los torneos olímpicos a lo largo de la historia.
Muchos desmerecen a este torneo con el simple argumento que da la frase "El fútbol olímpico no existe". Cuando alguien intenta buscar el por qué de la frase, del otro lado no hay respuesta medianamente lógica.
Entre los años 1908 y 1928 fue el torneo de selecciones por excelencia. A tal punto que los tres torneos de la década del '20 fueron considerados campeonatos mundiales de fútbol. Bélgica en Amberes y Uruguay haciendo doblete en París y Amsterdam se quedaron con esas competencias.
Tras la ausencia de fútbol en los juegos del 32 por un desacuerdo entre la FIFA y el COI, la pulseada quedó para el lado del comité olímpico: el status de los jugadores debería ser amateur.
Eso benefició a las selecciones del este europeo, donde los mejores equipos eran del estado y sus jugadores cobraban como oficiales (militares de alto rango), pero trabajaban de futbolistas.
Hungría, en 1952, fue el caso más resonante ya que la mayoría del equipo magyar era del Honeved, equipo del ejército húngaro,
Promediando la década del 80 se bajaron las restricciones para los profesionales y con excepción de los europeos y sudamericanos, el resto de los seleccionados podía concurrir con sus primeros equipos.
Hasta que llegó la restricción de edad, sin importar si los jugadores llevaban el status de profesionales o amateurs.
Hoy, los sub 23 de cualquier selección, son (y serán) los mismos jugadores que representan al equipo A (por llamarlo de alguna manera) de cada país.
Decir que es un torneo amateur, o que pueda generar poco interés, es intentar demerecer a una competencia que, entre otros, han jugado deportistas de la talla de:
Michel Platini; Hécto Castro; Grzegorz Lato; Ronaldo; Ferenc Puskás; Lev Yashin; Giovani Rivera; Roberto Perfumo; José Nasazzi; Hugo Sánchez y Kazimierz Deyna.